QUINTA ETAPA (KIRCHZARTEN – PONT D’AIN)

Fueron unos 400 kilómetros por buenas carreteras y pasando por varios peajes de los más caros de todas las vacaciones, 42 euros, pero no existían otras opciones. Nuestro siguiente camping era el L’Oiselon en el pueblo de Pont-d’Ain. Este camping está a medio camino entre dos lugares que teníamos pensado visitar, Annecy y Lion. En la recepción de este camping la mujer que nos atendió fue muy amable y nos habló en castellano bastante bien. Teníamos una piscina donde nos dimos algún chapuzón y al lado estaba un rio bastante caudaloso. Tenían dos módulos de baños y mi consejo es ir a los que están más alejados del rio y poner la caravana cerca de este módulo en alguna parcela… el módulo mejor y más limpio es el que se encuentra según entras en el camping a la derecha. Tienes una persona que te indica donde tienes que acampar, pero mejor decirle que quieres ir a la zona de la derecha, las parcelas estaban sin delimitar. En este camping no aceptan tarjeta de crédito para pagar, así que es importante tener algo de dinero en metálico para pagar. A unos dos kilómetros se encuentra un buen supermercado con gasolinera para poder repostar. El día siguiente de llegar a Pont-d’Ain hicimos una visita de un día a Lyon. Para salir del pueblo e ir a Lyon o Annecy debíamos de entrar en la autopista y pagar unos 10 euros entre la ida y la vuelta. 

Lyon. Desde el camping recorrimos una distancia de 60 kilómetros. Al ser agosto aparcamos gratuitamente en una zona azul que en este mes era libre. No todas las zonas azules en agosto son gratuitas, es necesario verlo en el parquímetro. Lyon la tercera ciudad más grande de Francia. Fue Capital de la Galia durante el Imperio Romano y centro neurálgico mundial del comercio de la seda, fue capital mundial de la seda. Recorrimos la Place Bellecour, que es la plaza peatonal más grande de Europa. Paseamos por las orillas de los ríos Ródano y Saona. Entramos en la catedra le Lyon que es una mezcla de románico y gótico. Y luego paseamos por el Viejo Lyon o casco viejo de Lyon donde pudimos ver los bouchons, que son los típicos restaurantes de esta ciudad y nos adentramos en los Traboules que son pasajes secretos que conectan una calle a la otra usando los patios de los edificios. Están por todo el viejo Lyon y algunos son de difícil acceso. Los artesanos los utilizaban para transportar telas (seda) por la ciudad y poder refugiarse en caso de lluvia. Lyon es una gran ciudad con encanto.

Al día siguiente sin tiempo a descansar nos acercamos después de pagar el correspondiente peaje a ANNECY. Llegamos al centro de este pueblo e intentamos aparcar, pero fue imposible por la cantidad de gente que había, además todo era zona azul o parking privado que estaban completos. Al final aparcamos en 45°54’22.9″N 6°07’47.8″E que no se encuentra lejos de los interesante de este lugar. Llamada «La pequeña Venecia de los Alpes» es una ciudad francesa (casi en el límite con Suiza) llena de encanto, con una luz especial, sobre todo por el día espectacular que tuvimos y unos paisajes con el lago y las montañas que resultan impresionantes. Las casas, sus canales y su Casco Viejo son irresistibles. Subir hasta el Castillo en lo alto y pasear por el magnífico lago de aguas turquesas rodeado de montañas y sentarte en un jardín a la sombra es un plan perfecto. Puedes alquilar una barca a pedales, remos o un viaje en barca de motor. La zona está a tope de turistas, pero es espectacular y si estas cerca no te lo puedes perder a nosotros nos encantó y nos pareció un lugar fantástico.