OCTAVA ETAPA (SAINT-JULIEN – SALLES)

Parecía un viaje tranquilo y corto, 240 Km, pero teníamos que pasar Burdeos… Y efectivamente, todo fue muy tranquilo hasta llegar a esta ciudad. Nos costó bastantes sudores y tiempo bordearla. Al llegar al camping, como no…  la recepción estaba cerrada. Nos tocó esperar una media hora. La recepcionista, en un claro castellano, nos acomodó en una “abstracta” parcela más o menos grande y semi-plana. Había pocas plazas, pues la mayoría estaban ocupadas por gente fija. Los servicios eran básicos y más o menos limpios. Agua fría para fregar. A mí no me gustó mucho, pero para una noche estuvo aceptable por el precio (22€).

Por la tarde nos acercamos a ver la Duna de Pilat. La carretera bastante mala, menos mal que íbamos sin caravana. Paramos el coche en las faldas de la Duna, nos bajamos, miramos hacia arriba e Impresionante. Que cantidad de arena, sus 110 metros de altura te dejaban con la boca abierta. En vez de subir hasta lo alto de la duna, nos subimos al coche y nos fuimos a la playa a darnos un baño, estábamos cansados para subir todo eso.